Las bocinas suenan y los carros se forman en una larga fila mientras la velocidad disminuye hasta detenerse completamente para esperar el siguiente semáforo. Hasta diez minutos duran en el tráfico para atravesar un trayecto de tan solo 300 metros.
Con desespero en la mayoría de los casos, los conductores miran hacia el oriente, donde a un costado está una vía cerrada por la que pasan algunos ciclistas y peatones, incluso alguna que otra moto que evade unos maletines naranjas de tránsito que obstaculizan el acceso a la vía en su entrada sur.Se trata de la avenida Las Villas entre calles 147 y 153, un proyecto de movilidad que está considerado desde el Plan de Ordenamiento Territorial del 2004 presentado por el entonces alcalde Luis Eduardo Garzón. Pasaron 12 años para que volviera a ser tenida en cuenta, esta vez en el Plan Distrital de Desarrollo 2016-2020 de la administración de Enrique Peñalosa. Finalmente, hasta el 2021 se suscribió el contrato 1788 de 2021 con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) para la elaboración de los estudios y diseños de su construcción.
¿Por qué está cerrada la vía?
El principal reclamo de los habitantes del sector es el cierre de esa vía, mientras el tráfico en el único carril vehicular es alto. “En horas pico, esto es imposible. No es justo que tengamos que aguantar este trancón y al lado está esa calle por la que no podemos pasar”, afirma Eduardo Gómez, residente del sector.
En este momento, en la entrada norte, a la altura de la calle 152, cuatro bloques de cemento, de metro y medio de alto y 2 metros de ancho, tapan el acceso a la vía que cuenta con dos carriles pavimentados.Como no pueden pasar vehículos, la vía incluso ha sido usada por academias de conducción que ingresan motos para enseñarle a sus alumnos a manejar en ese espacio de 140 metros. Al consultarle a la Alcaldía Local de Suba por qué esa vía está cerrada, la entidad le confirmó a EL TIEMPO que una constructora pavimentó un único segmento para un proyecto de vivienda que lideraron.
La obra terminó y en el 2015 funcionarios del distrito retiraron una reja de metal de 2 metros de alto que impedía de manera irregular el paso en el costado sur de la calle, pero todavía no pueden pasar los vehículos. A pesar de ese trabajo, el espacio quedó abandonado con un letrero de ‘vía cerrada’ en la entrada norte y los cuatro bloques de cemento ubicados al inicio de la calle.