El Ministerio de Energía justificó la medida debido al alza en los precios internacionales del petróleo, que ha afectado el mercado interno. "Nos vemos obligados a ajustar los precios para no desestabilizar el abastecimiento", indicó el portavoz oficial.
Además del impacto en el transporte, también se espera un incremento en el costo de productos alimenticios, especialmente aquellos que dependen del transporte de larga distancia, como frutas, verduras y carnes.
Organizaciones de consumidores han mostrado su descontento, advirtiendo que estos incrementos afectarán especialmente a los sectores más vulnerables. Por su parte, gremios del transporte y la agricultura ya han adelantado que podrían convocar protestas en los próximos días si no se adoptan medidas paliativas.
El gobierno, por otro lado, ha prometido lanzar un paquete de ayudas para mitigar el efecto de esta suba en las familias de menores ingresos, aunque aún no se han dado detalles concretos.