Las protestas incluyeron bloqueos intermitentes en varias vías importantes de la ciudad, lo que afectó significativamente la movilidad. Según informes, algunas de las principales afectaciones ocurrieron en la Avenida Boyacá y la Autopista Norte, causando retrasos tanto en el transporte público como privado. A pesar de los inconvenientes, las autoridades, lideradas por la Secretaría de Gobierno y el Equipo de Diálogo Social, se encargaron de monitorear y acompañar los puntos de concentración para evitar que las movilizaciones se salieran de control.
El paro se desarrolló de manera pacífica en su mayoría, aunque se reportaron algunas tensiones en ciertos puntos de la ciudad debido a la magnitud de los bloqueos y la congestión vehicular que generaron. Las autoridades invitaron a la comunidad a participar de manera pacífica y priorizar el diálogo para evitar incidentes mayores. Además, se implementaron medidas para gestionar el tráfico y garantizar la seguridad durante el desarrollo de las manifestaciones.