Uno de los pilares de este plan es el reverdecimiento de la localidad, que busca mitigar la crisis climática mediante la conservación de la malla arbórea y la creación de huertas urbanas, promoviendo la autonomía alimentaria. Se están desarrollando esfuerzos para fomentar hábitos sostenibles entre los habitantes, como la siembra de árboles nativos y la participación comunitaria en el diseño de parques vecinales.
En términos de seguridad y convivencia, se lanzó la iniciativa “Vivir sin miedo”, un esfuerzo por combatir la percepción de inseguridad en Suba y promover una cultura de paz. Este proyecto busca fortalecer la justicia comunitaria y garantizar la participación de las mujeres en la toma de decisiones locales, generando un territorio de reconciliación y convivencia pacífica.
En el ámbito de movilidad, el plan también contempla la mejora de las condiciones de transporte, enfocándose en proyectos de movilidad multimodal que conecten las zonas urbanas y rurales de Suba, junto con iniciativas que favorezcan el uso de bicicletas y la seguridad de los peatones.
Simultáneamente, a nivel internacional, esa misma fecha estuvo marcada por trágicos eventos, como la explosión de un camión cisterna en Haití, que dejó al menos 24 personas fallecidas y más de 40 heridas. Este incidente trajo a la memoria un suceso similar ocurrido en 2021 que también causó decenas de muertos en el país.
En resumen, mientras Suba avanzaba hacia un desarrollo sostenible y pacífico, el mundo enfrentaba complejos desafíos sociales y humanitarios.